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viernes, 8 de junio de 2012

Natalia Fabiano: "Me apasiono con lo que me gusta y como me gusta tanto voy hasta las últimas consecuencias."


Por Mariana Boggione 

Mujeres Chic se entrevistó a Natalia Fabiano Gerente de Ventas Distribuidores de Quilmes.

¿Qué recorrido profesional hiciste antes de llegar a tu puesto actual?
Actualmente soy Gerente de Ventas Distribuidores en Quilmes, empresa en la que entré hace 12 años en una búsqueda de 5000 postulantes. Buscaban chicos recién recibidos en el marco de un programa de Jóvenes Profesionales. Es como el semillero de los futuros gerentes, ya que Quilmes prefiere ocupar las posiciones gerenciales con búsquedas internas. Como en ese momento no había vacantes en Rosario, entré directamente en Buenos Aires como analista del Gerente Nacional de Ventas. Tuve la oportunidad de volver a Rosario un año mas tarde. ¡Pasé en estos 12 años por todos los puestos posibles! 

Desde tu ser mujer, ¿cuál es tu experiencia en un cargo gerencial de esta magnitud, en una empresa como Quilmes?
Ser mujer en una compañía tan competitiva tiene sus ventajas y sus desventajas. No creo que sea como algunos dicen que estamos en inferioridad de condiciones; ni que haya que pelear más por conseguir lo que nos corresponde. El tema está en el área de Ventas. Las personas “de ventas” deben tener ciertas cualidades que parecieran difíciles de encontrar en una mujer. Nosotras tendemos a ser un poco maternales, tendemos a querer hacernos cargo de lo que nos corresponde y de lo que no nos corresponde también. Somos bastante culposas a la hora de tomar decisiones difíciles. En ventas y en Quilmes hay que dejar de lado todo eso.
Creo que estamos en desventaja cuando uno tiene una familia a su cargo, y la mujer no puede delegar algunas cosas. Por más niñeras o mucamas que puedas pagar. Y convivir con las obligaciones laborales y familiares hace que tengamos nuestra cabeza en dos lados al mismo tiempo. Eso nos hace ser “malabaristas” en muchas ocasiones. Por supuesto que si tenés un compañero que te banque y te acompañe, y yo gracias a Dios lo tengo, todo es más fácil. Sin embargo, el hombre no tiene esta dicotomía ni los dilemas que surgen de este mundo dividido en el que hemos elegido vivir. 

¿Cuántas personas tenés a tu cargo?, ¿en su mayoría son hombres?, ¿cómo asumís la autoridad frente a ellos?
Hoy tengo 8 Ejecutivos de Venta a mi cargo. Sólo uno de ellos es una mujer, el resto son hombres. Y mis compañeros y pares también son hombres.
La autoridad creo que no te la da el sexo y menos los galardones del puesto, al menos en el largo plazo. La autoridad se construye con trabajo, dando el ejemplo, estando donde las cosas pasan. Y las cosas en ventas no pasan en la oficina calentita o con aire acondicionado. En ventas las cosas pasan en la calle, en el cliente, en el distribuidor, con el vendedor. Tu gente quiere verte ahí, en la trinchera con ellos. No contando la realidad desde una presentación de power point sino donde las cosas pasan: en el mercado. 

¿Cómo conjugás tu vida de empresaria con la de madre de familia?
¡Qué tema! Es mi gran desafío. La verdad no paro un minuto. Por suerte tengo mucha gente que me ayuda: mi mamá, mi esposo, mi querida niñera que ya es parte de la familia. Necesitás gente de confianza porque pasás muchas horas afuera.
Creo que los chicos, tu pareja, tus amigos y familiares necesitan tiempo. En calidad seguro pero en cantidad también. Por eso trato de poner límites y de asumir que no puedo dedicarle a mi trabajo 10 o 12 horas todos los días como lo hacía cuando recién me recibí. Por otro lado, estoy en un puesto que me permite hacer cosas desde mi casa, con muchísima flexibilidad horaria y con un jefe que sabe que cuando hay que sacar un tema adelante, soy la primera en la fila. 

¿Qué le dirías a una mujer que quiere asumir el desafío de crecer profesionalmente sin descuidar su vida personal?
Que no va a ser fácil, que tiene que tener mucho valor porque como bien dice tu pregunta… es un desafío. Hay que estar en todas, todo el tiempo. La clave está en ser cada vez más mujer en lugar de querer parecernos cada vez más a los hombres. No renunciemos a lo que nuestras abuelas llaman “cosas de mujeres”, no deleguemos todo lo referente al hogar, porque nos estaríamos perdiendo parte de nuestra esencia. 

Si tuvieras que elegir una palabra para definirte, ¿cuál sería?, ¿por qué?
 “Apasionadamente tenaz”. Me apasiono con lo que me gusta y como me gusta tanto voy hasta las últimas consecuencias. Eso si, cuando algo no me interesa… NO me interesa. Si no mueve lo más profundo de mi ser, si no saca la pasión de alguna parte de mi cuerpo es muy probable que lo abandone más temprano que tarde. Con una amiga tenemos una frase que decimos cuando tenemos que elegir entre dos caminos. Nos preguntamos: “pero… ¿te gusta o te encanta?”. ¡Yo trato de hacer lo que me encanta!


1 comentario :

Anónimo dijo...

Esta mujer es una ídola.
Linda, inteligente y con una energía que arrasa.
Musa inspiradora.

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