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viernes, 1 de junio de 2012

Nora Kowalczyk: "Trato de acompañar desde el aire las búsquedas de respuestas a las preguntas que todos nos hacemos."


Por Mariana Boggione

Nora Kowalczyk conduce desde hace 12 años su programa “La Buena Vida” en LT2. La locutora y actriz fue protagonista de “Cristina de mi Ciudad”, la primera novela del interior del país.

¿Cómo te iniciaste en el mundo de la locución?
De casualidad, estaba terminando mis estudios de la Licenciatura en Antropología cuando descubrí mi vocación por el teatro siguiendo el impulso de entrar a la sala del teatro La Ribera donde su elenco estaba ensayando la obra Fidela... y me quedé deslumbrada, empecé casi jugando y terminé interpretando el rol principal.
Un poco más adelante, mientras hacía teatro, al Sr. Oliva de la vieja Radio LT2 le pareció que podía estar frente a un micrófono. Y así, como en una cadena de casualidades (de  las que aparentemente está hecha la vida, pero que siguen un plan del que  somos responsables a medias) terminé con mucho miedo como locutora del  programa “La Hora de las Ofertas”, que conducía Hugo de Cruz y Marian. A él le debo esa oportunidad, el cariño y la paciencia con la que  guió mis primeros pasos... y la generosidad de los cafés con leche que nos pedía al bar de la vuelta.
  
¿Qué ambiente se vive dentro de un estudio de radio?
Cambia de radio en radio y de equipo en equipo. Pero cuando armás una onda  con tu productor, tu compañero en el micrófono y el operador, llega un momento en que actuás como si todos fueran un solo oído, una sola voz, un solo corazón. Sin que nadie de una orden, salen al aire las palabras justas, con el tema exacto, con la cortina musical que la acompaña. Y es ahí cuando  sentís que la audiencia se integra a esa dinámica, porque el oyente de radio  percibe esa armonía, ese trabajo en equipo y se suma a él, con los llamados, los sms, los mails.
  
¿Qué recorrido hiciste en el “aire” de Rosario?
Empecé en LT2 cuando todavía no se llamaba Radio Dos, luego en LT3 y en LT8. Integré el equipo que con la dirección de Carlos Bartolomé inauguramos  la FM 97.9, que hoy se llama FM VIDA de Televisión Litoral, con el programa FM CON TODO que me conectó con muchísimos oyentes, que todavía me llaman a mi actual programa.
  
¿Cómo te has ganado la fidelidad de tu audiencia?
Supongo, por lo que me escriben y me dicen, que me sienten cercana, que sienten que me emociona y me preocupa lo mismo que a ellos. Yo trato de  acompañar desde el aire las búsquedas de respuestas a las preguntas que todos nos hacemos, con sinceridad y transmitiendo siempre una actitud  positiva.
  
En este realidad en la que la imagen toma cada vez más protagonismo, ¿qué  nos da de especial la radio frente a los otros medios?
La radio mantiene la magia de la imaginación. Yo puedo jugar con la  audiencia y llevarlos a cualquier lugar de los mundos conocidos o  desconocidos simplemente con la sugerencia de la voz, los sonidos y la  música. La radio acompaña, no atrapa y le deja al espectador sus otros  sentidos libres, mientras se conecta por el oído con la emoción o la  reflexión que intentás generar desde el micrófono. Y funciona, tanto  funciona que cuando te conectás, en el sentido más amplio de la palabra,  sabés cuándo te están escuchando, si son muchos, si son pocos. No tiene una explicación lógica, pero funciona. Eso es la radio.

¿Qué experiencias tuviste como actriz?
Muchas puestas en el Teatro de la Ribera y luego una largo trabajo en colaboración con el gran autor y director rosarino Carlos Serrano que comenzó en Caras y caretas y terminó en los escenarios de Buenos Aires. Un recuerdo muy especial para Varieté Blue, Chau Carlitos, Perdónanos el Miedo y la intensa experiencia del teatro para niños con Pepona Popina, en el teatro, en Canal 5 y finalmente en canal 9 de Buenos Aires. Y por supuesto, la aventura de protagonizar la primera telenovela del interior del país… Imaginate, ¡fue contemporánea de “Rolando Rivas Taxista”! Se llamó “Cristina de mi Ciudad”, y Carlos Serrano le puso un vuelo y un nivel de producción que hoy nos sorprende. Era un gran artista, con el cual me despedí de la escena y de la televisión protagonizando aquel Libemann, la intensa historia de la prostituta rosarina que con su rebelión terminó con la vergüenza de Pichincha.

¿Seguís hoy en el ruedo escénico?
No se ha dado la oportunidad, porque hace muchos años que enfoqué mi energía en mi propio programa de radio “La Buena Vida” que ya tiene más de 12 años en el aire y hoy emitimos de 21 a 23 todos los días por m querida LT2. Sin embargo, juego con la idea de volver al escenario y hacer un  unipersonal. ¡Siempre hay tiempo!
  
¿Cómo conjugás tu vida profesional con la personal?
Para mí no hay mucha diferencia, después de 40 años ininterrumpidos en el  teatro o en los medios. Se hizo muy difícil en los comienzos cuando mis tres hijas mayores eran chiquitas y tenía que dejarlas con niñeras o llevármelas conmigo en mi viejo Citroen.
Pero siguiendo tu pregunta, está conjugada en todas las personas del  singular y del plural. Yo me siento mejor que antes y con las mismas ganas  ante el micrófono o sorprendiendo a mi familia con una comidita. Y siento de mi familia el respeto y el acompañamiento por lo que hago.

Si tuvieras que elegir una palabra para definirte, ¿cuál sería?, ¿por qué?
Coherente. Porque hace muchos años que investigo y comunico en mi programa “La Buena Vida” alternativas valederas para la salud física y espiritual. Pero sólo comunico lo que experimento. Es decir: hago lo que digo y esto me permite decir con orgullo que alguien podrá no estar de acuerdo con los contenidos de mi programa pero nadie puede decirme que no soy coherente. 


1 comentario :

Anónimo dijo...

Hermosa mujer y exelente profesional. Tiene un carisma particularmente amoroso.

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