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miércoles, 1 de junio de 2011

* * La purificación de los alimentos * *



Al alimentarnos el cuerpo se nutre y esto favorece el proceso energético de los órganos y de la actividad física diaria. Podemos determinar naturalmente que los alimentos son el combustible del cuerpo humano. Pero ¿qué hay de la relación de los alimentos con las emociones?. Desde la Medicina Tradicional China, se explica un proceso energético, a través de la purificación del alimento ingerido.
Cuando un alimento ingresa al cuerpo, al llegar al estómago, este se encarga de separar los componentes. Aquí se produce la primera purificación. Los antiguos chinos habían comprendido que en cada órgano o víscera, no solo hay procesos químicos de degradación y absorción, sino que además, en cada alimento hay un componente energético. Esta energía también es degradada y purificada por cada víscera y órgano correspondiente.

Los chinos llaman Thin a esta energía que de cada purificación se libera hasta el pericardio, llamado en Medicina China “Xin Bao”, Maestro de Corazón. Este se encarga de dos grandes funciones: la primera es el cerebro energético del cuerpo, y la segunda, la protección al corazón de energías perversas que intenten acceder a él.

En las antiguas tradiciones se dice que en el corazón anida el Espíritu de cada ser humano. La tabla siguiente es tomada de “Acupuntura Bioenergética y Moxibustión”, Tomo I del Dr. Carlos Nogueira Pérez.


Aquí vemos las distintas 7 purificaciones, formando 7 capas energéticas alrededor del corazón. El Maestro de Corazón rige la función psico-afectiva del ser humano, y como su fuerza, su energía se forma de la purificación de los alimentos. Nutrirse con alimentos sanos proporciona un estado psico-afectivo sano.

Desde la Medicina China, un alimento sano es aquello que nos provee la naturaleza: frutas, granos y verduras. Nada de alimentos procesados industrialmente, que son a base de químicos que para el cuerpo son toxinas. Cuando observamos la conducta de los perros comparada con un caballo, observamos que los perros son más agresivos, inquietos, etc. Los caballos son más tranquilos, porque su alimentación es completamente diferente. Cuando relacionamos esto con los seres humanos, observamos que los cánidos tienen dentadura apropiada para desgarrar la carne, en cambio, los caballos como los seres humanos no tienen los caninos desarrollados para ese fin.


La condición fisiológica de la dentadura, como los ácidos del estómago, no están preparados para digerir carne de cualquier tipo. Por eso el cuerpo utiliza mayor cantidad de energía para el proceso de digestión y para la medicina china la salud está en consonancia con un equilibrio de Sangre (Xue) y Energía (Qi). Si debilitamos la energía, estamos ante un proceso de desequilibrio que puede llevarnos a una patología.

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